República Dominicana ha avanzado significativamente en el área de seguridad laboral al incrementar las medidas de protección radiológica para trabajadores en sectores con exposición a fuentes de radiación, tales como el sector médico e industrial. Este progreso se logró con la ayuda de una reciente misión de evaluación técnica de una organización internacional especializada en energía atómica, que proporcionó asistencia a las autoridades del país para evaluar y mejorar sus prácticas de protección radiológica.
A lo largo de una semana, un grupo formado por especialistas de diversas naciones realizó una detallada evaluación del sistema nacional de protección radiológica para trabajadores. La misión se enfocó en examinar elementos importantes como la legislación actual, los programas de seguimiento de dosis personales, los mecanismos de formación del personal, y la existencia y aplicación de medidas correctivas ante exposiciones indebidas. También se verificó el cumplimiento de las normativas técnicas y los procedimientos establecidos en las instituciones que manejan fuentes de radiación.
Una de las principales conclusiones del equipo técnico fue que la República Dominicana ha logrado avances considerables en los últimos años. Se reconoció la existencia de regulaciones actualizadas, la presencia de oficiales de protección radiológica en instalaciones clave y la implementación de protocolos para la gestión de riesgos. No obstante, también se identificaron desafíos que el país deberá atender a corto y mediano plazo para alcanzar niveles óptimos de seguridad.
Entre las recomendaciones formuladas, se encuentra la necesidad de establecer un registro nacional de dosis, que permita llevar un control histórico y actualizado de la exposición de cada trabajador. Esta herramienta no solo facilitaría el seguimiento médico de largo plazo, sino que también permitiría a las autoridades detectar patrones de riesgo y aplicar medidas preventivas más eficaces.
Asimismo, se sugirió mejorar la armonización de los procedimientos de monitoreo radiológico entre las distintas instituciones del sector público y privado. Actualmente, existen diferencias en los métodos utilizados para medir y reportar la exposición, lo cual dificulta una evaluación integral del sistema. También se recomendó el diseño de un plan nacional de capacitación continua, que garantice que todo el personal involucrado en tareas con riesgo radiológico reciba formación adecuada y actualizada.
La misión técnica valoró de forma positiva la voluntad política del país para fortalecer este ámbito y resaltó que esta es la segunda ocasión en que se lleva a cabo una evaluación de este tipo en territorio dominicano, lo que demuestra un compromiso sostenido con la mejora continua. Las autoridades nacionales, por su parte, aseguraron que adoptarán las sugerencias planteadas y trabajarán en la implementación de un plan de acción que permita subsanar las debilidades detectadas.
Actualmente, se estima que unas 2.500 personas están expuestas de forma ocupacional a radiación ionizante en la República Dominicana, principalmente en servicios de diagnóstico médico, tratamiento oncológico y ciertas industrias que utilizan tecnología radiactiva para control de calidad o procesos específicos. La mejora del sistema de protección beneficiará directamente a este grupo, al garantizar condiciones laborales más seguras y un entorno regulatorio más robusto.
Aparte de los elementos técnicos, la misión incluyó un componente de colaboración regional. La República Dominicana se involucra constantemente en programas conjuntos de formación y apoyo entre naciones de América Latina y el Caribe, lo cual le facilita el intercambio de buenas prácticas y estar al tanto de las innovaciones tecnológicas y regulatorias del sector.
El fortalecimiento del sistema de protección radiológica no solo representa un avance en materia de salud y seguridad laboral, sino que también posiciona al país como un actor comprometido con los estándares internacionales en el uso pacífico y responsable de las tecnologías nucleares. Las autoridades dominicanas destacaron que continuarán trabajando en conjunto con organismos internacionales y socios regionales para consolidar un modelo de referencia en la región.
Mediante estas acciones, la República Dominicana fortalece su capacidad institucional y técnica para afrontar los retos asociados al uso de fuentes radiactivas, fomentando una cultura de seguridad que salvaguarda tanto a los trabajadores como al medioambiente.


