El ministro de Turismo anunció un ambicioso plan de intervención para revitalizar la playa de Boca Chica, uno de los principales destinos turísticos del litoral sur de República Dominicana. La iniciativa contempla una inversión total de 600 millones de pesos dominicanos, destinados a un conjunto de obras de infraestructura y adecuación urbana con el objetivo de renovar la imagen del balneario y dinamizar la economía local.
Durante un recorrido por la zona, el titular de la cartera de Turismo aseguró que la transformación de Boca Chica forma parte de una estrategia integral que busca revalorizar los polos turísticos tradicionales del país, fortalecer su competitividad y brindar mejores condiciones tanto para visitantes como para los residentes del área. La intervención abarcará la mejora del malecón, la ampliación de áreas peatonales, la rehabilitación de espacios públicos, la instalación de nuevos módulos sanitarios y duchas, la organización del comercio informal y la modernización del sistema de iluminación.
Uno de los ejes centrales del proyecto será la recuperación ambiental de la playa, con acciones que incluyen la limpieza y dragado de áreas costeras afectadas por sedimentos, la protección de los ecosistemas marinos, y el reordenamiento de embarcaciones y estructuras flotantes. Además, se implementarán medidas para garantizar la seguridad y la sostenibilidad del uso del litoral, en coordinación con otras instituciones del Estado.
El funcionario subrayó que esta inversión representa una respuesta directa a una demanda histórica de la comunidad y del sector turístico local, que desde hace años reclama atención para una playa que, a pesar de su cercanía con la capital, ha sufrido un progresivo deterioro en su infraestructura y en su imagen. Según explicó, la rehabilitación contribuirá no solo al aumento del flujo turístico, sino también a la generación de empleos y al impulso de pequeños y medianos negocios de la zona.
También se contempla la readecuación del mercado municipal y la mejora de los accesos viales hacia la playa, en busca de facilitar la circulación y mejorar la experiencia de quienes se trasladan desde Santo Domingo y otras regiones del país. El plan incluye la implementación de un sistema de seguridad con cámaras de videovigilancia y la presencia reforzada de agentes turísticos para garantizar el orden y la protección de los visitantes.
La intervención será ejecutada de forma gradual, y las autoridades han asegurado que se trabajará en coordinación con los sectores sociales, comerciales y comunitarios de Boca Chica para evitar afectaciones mayores durante la temporada alta. El objetivo, precisaron, es que el remozamiento no solo sea físico, sino que también tenga un impacto positivo en la calidad del servicio y en la percepción del destino.
Empresarios del sector turístico y representantes locales han acogido con entusiasmo el anuncio, resaltando el potencial de la región y la importancia de revitalizar su atractivo turístico con infraestructura que sea moderna y funcional. Coinciden en que la proximidad con el Aeropuerto Internacional Las Américas y la capital nacional brinda una ventaja estratégica que debería potenciarse mediante políticas públicas consistentes.
Boca Chica, tradicionalmente uno de los balnearios preferidos por los dominicanos y visitantes extranjeros, ha enfrentado varios problemas en años recientes, como la contaminación, el uso desordenado de los espacios públicos y la competencia de nuevos lugares turísticos en la nación. Esta iniciativa pretende restaurar su esplendor inicial y establecerla de nuevo como un modelo de turismo costero en la área.
Desde el Ministerio de Turismo se reiteró el compromiso de continuar invirtiendo en destinos clave, priorizando aquellas zonas con alto potencial de crecimiento y capacidad de impacto en las economías locales. El funcionario destacó que el turismo no solo genera divisas, sino que también transforma comunidades, y que cada peso invertido en esta área tiene un efecto multiplicador directo en la calidad de vida de miles de familias.


